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Brevemente,
queremos compartir con ustedes cómo nació nuestro ministerio
Pastoral y Eclesial. Soy Rubén Bertoni y mi esposa es Yolanda
Giacobone.
Todo inició en nuestra juventud; pertenecíamos a la iglesia
Bautista, trabajábamos en el departamento de misiones de la misma y
visitábamos dos veces al año a un grupo de indígenas de Salta y
Formosa: “Los Wichis y Los Tobas”.
También pasábamos por Jujuy. Empezamos a
sentir la carga de orar por estas tres provincias, pero nuestro
corazón estaba más deseoso de trabajar con los hermanos indígenas, a
los cuales amábamos mucho.
Por años no pudimos volver a estos lugares, y en un momento dado el
Señor comenzó a poner carga en mi corazón específicamente por la
provincia de Jujuy. Luego me dio una
palabra en el libro de Isaías e indicaciones claras de que debía
dejar Buenos Aires y trasladarme con mi familia a Jujuy. Al
principio resistí la palabra, pero Dios continuó confirmando lo que
había dicho cada vez con más insistencia, hasta que al final me
doblegué y dije AMÉN A SU VOLUNTAD para nuestras vidas.
Renuncié a mi trabajo (en ese momento estaba cumpliendo labores en
el Ferrocarril) y nos trasladamos con mi esposa, dos hijos y cinco
niños que habíamos adoptado. En la actualidad, hay algunos de ellos
que están sirviendo al Señor en la provincia de Salta, Misiones y
aquí en Jujuy; nuestra hija, junto a su
esposo e hijos, está trabajando en la capital de Honduras.
La
mayoría de los años fueron duros, difíciles y de mucha soledad, lo
que nos llevó a aferrarnos a la Roca: NUESTRO DIOS y SU PALABRA. Por
su Gracia y Misericordia pudimos permanecer hasta hoy sin apartarnos
de la visión que Dios nos dio. Actualmente, trabajamos con
adolescentes y niños, y estamos convencidos de que el que comenzó la
obra será Fiel en terminarla.
El trabajo diario con los niños era arduo, ya que cada uno de ellos
venía con su historia de vida. Esto nos llevaba a buscar guía de
parte de Dios y así encaminarlos y mostrarles la vida de Cristo.
Trabajar con niños nos incentivó a poner un comedor infantil, no
sólo para alimentarlos sino también para guiarlos por el camino del
Señor.
Es menester aclarar que nosotros apuntamos a la clase infantil ya
que es la más vulnerable y olvidada por la sociedad; lo cuál es un
pensamiento erróneo, porque de los tales también es el Reino de los
Cielos. A través de ellos se alcanza a la familia.
La labor se inició en el Bº San José. Tal vez de una manera precaria
porque la situación económica era muy difícil. Igualmente, nunca se
dejó de proporcionar la comida a los pequeños, ya que cada día el
Señor proveía lo necesario para poder alimentarlos.
Cáncer uterino en mi esposa y, en mi caso, cáncer de esófago y
leucemia fueron pruebas muy difíciles que nos tocó enfrentar luego
de muchos años de ministerio. La mano de Dios se extendió en esta
etapa, que al finalizar nos permitió conocer una mayor revelación
del amor de Dios y su propósito en nuestras vidas.
En medio de la lucha y el dolor, apareció el lucero de la gloria de
Dios y él nos sanó. Y como añadidura, el Señor nos regaló la
construcción del comedor infantil, mostrando su gran bondad.
La labor continúa y junto al equipo de jóvenes, se está extendiendo
el Reino...
Con mucho esfuerzo, la visión persiste. Hace dos años comenzamos la
construcción del HOGAR PARA NIÑOS. Para reunir fondos, realizamos
diferentes tareas como la venta de empanadas, bollos, ropa,
choripán, etc.
La extensión del Reino sobrepasa los límites de nuestra provincia:
Tenemos un anexo en Salta.
En
el Bº San José está la ESCUELA BÍBLICA.
En el Bº SAN JORGE concurren 60 niños y los padres de los mismos
prestan sus hogares para que se puedan realizar los encuentros.
En Bº MALVINAS, se trabaja con 30 pequeños y 2 familias.
En Bº CORONEL ARIAS, las condiciones de los chicos con los que se
trabaja no son escasas, aunque hay mucho hambre y necesidad de los
niños y padres. En cada encuentro se apersonan para pedir oración y
comentar como están sus hijos.
La necesidad también nos llevó a abrir un lugar en LA CÁRCEL.
Nuestro trabajo comenzó cuidando los niños de las internas y,
posteriormente, con las familias de las mismas, mostrándoles que la
libertad que Cristo da es para la VIDA ETERNA.
Actualmente, se está discipulando a las chicas y hasta el momento se
han bautizado 7 de ellas, testificando de la gracia y misericordia
de Dios.
Agradecemos a nuestro Dios por su Amor y Fidelidad para con nosotros
durante todos estos años, y le rogamos que nos dé Fuerza y Gracia
para servirlo con renovado Amor y Entrega todos los días que nos
queden vivir…
Nuestro sueño no quedó sólo como un deseo del corazón, sino que
hemos dado y compartido para que el Reino de Dios sea trasmitido a
otros…
Lo único que hicimos fue decir Sí a la Voluntad de Dios…
Y la obra continúa…
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